Playas de arena blanca, palmeras, música
y baile... la esencia del Caribe reunida en un país acogedor
como pocos. Aunque las circunstancias políticas pueden
comportar carencias insólitas, la isla está bien
preparada para recibir visitantes; y donde no llegan los suministros
lo hace el ingenio cubano. Esta propuesta se dirige a aquellos
que prefieren descubrir la isla de una manera individual; viajando
al propio ritmo sobre un itinerario predefinido, con un vehículo
de alquiler a disposición.